Personaje

martes, 7 de julio de 2009

LOS 6 JESUITAS ASESINADOS EN EL SALVADOR

PARA LOS LECTORES INTERESADOS. EN COMO SE SIGUEN LOS JUICIOS DE LOS 14 CRIMINALES QUE ASESINARON A LOS JESUITAS EN EL SALVADOR EN NOV. DE 1989


El 13 de noviembre de 2008, CJA interpuso una querella criminal en Madrid contra el antiguo Presidente de El Salvador y Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, Alfredo Cristiani Burkard, y otros 14 antiguos oficiales y soldados del ejército salvadoreño por su participación en la masacre de los Jesuitas el 16 de noviembre de 1989 en la Universidad Centroamericana de El Salvador “José Simeón Cañas” (UCA). La querella se interpuso al amparo del principio de jurisdicción universal


INFORMACIÓN ACTUALIZADA

El 13 de enero de 2009, el titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional española emitió Auto admitiendo a trámite la querella presentada e imputó crímenes contra la humanidad y terrorismo a catorce antiguos oficiales, incluidos el General Emilio Ponce, Jefe del Alto Mando de las Fuerzas Armadas salvadoreñas y el General Rafael Humberto Larios, antiguo Ministro de Defensa, por su participación en la masacre.

El auto judicial, en relación con el ex presidente de la República de El Salvador, Alfredo Cristiani, declara que, por ahora, no ha lugar a su admisión como imputado, “sin perjuicio del resultado de las diligencias que se practiquen. La nota de prensa relacionada con esta actualización se puede ver aquí. El Auto del Juzgado Central de Instrucción No. 6 se puede leer aquí.

ANTECEDENTES.

En la mañana del 16 de noviembre de 1989, El Salvador y el mundo despertaron con las noticias del asesinato de seis Jesuitas, su ama de llaves y la hija de ésta.

El ejército Salvadoreño llevo a cabo el crimen como parte de su desencaminada defensa contra una ofensiva lanzada por el Frente Farabundo Martín de Liberación Nacional (FMLN). El ejército buscó eludir su responsabilidad por los asesinatos y culpó al FMLN pintando con espray eslóganes en varios muros de la escena del crimen, los cuales acusaban falsamente al grupo de haber colaborado con el gobierno.

En el informe de la Comisión de la Verdad, en la noche del 15 de noviembre de 1989, el entonces coronel Ponce, en presencia del General Juan Rafael Bustillo, coronel Juan Orlando Zepeda, coronel Inocente Orlando Montano y Coronel Francisco Elena Fuentes, ordenó al coronel Guillermo Alfredo Benavides asesinar al Padre Jesuita Ellacuría y no dejar testigos.

Esa misma noche, Benavides ordenó a Espinoza Guerra llevar a cabo la misión de matar a Ellacuría y no dejar ningún testigo vivo.Espinoza Guerra y su sección llegaron a la Universidad de Centro América en San Salvador a primera hora del 16 de noviembre de 1989 y se abrieron paso a través del Centro Pastoral. Cuando los sacerdotes salieron para averiguar de qué se trataba la conmoción, se les ordenó salir al jardín y tumbarse boca abajo en el suelo, mientras los soldados registraban el edificio. En esos momentos, el Teniente Espinoza Guerra dio la orden de matar a los sacerdotes.

Al final, seis sacerdotes, su ama de llaves y la hija de ésta fueron brutalmente asesinados.En respuesta a la petición presentada por la UCA en 1999, la Comisión Inter-Americana de Derechos Humanos (IACHR) encontró que El Salvador había violado los derechos de las víctimas a la vida, a garantías jurídicas y a acciones judiciales efectivas. La IACHR recomendó que El Salvador condujera una investigación completa, imparcial y efectiva de acuerdo a los estándares internacionales para identificar, enjuiciar y sentenciar a las partes responsables. La Comisión también llamó a El Salvador a indemnizar a las partes afectadas y a ajustar sus leyes internas para cumplir con la Convención Americana de Derechos Humanos, que incluye revocar la Ley de Amnistía.

El Salvador todavía no ha tomado los pasos necesarios para cumplir con ninguna de estas recomendaciones. La Ley de Amnistía sigue en vigor, y ninguna de las personas responsables del crimen ha sido llevada ante la justicia. En su lugar, muchos de ellos ocupan importantes posiciones políticas en el país. Todo esto ha ocurrido a pesar de que la Masacre de los Jesuitas es, junto con los asesinatos del Arzobispo Romero, y de las religiosas estadounidenses, uno de los casos más emblemáticos de impunidad de la guerra civil de El Salvador.


Alfredo Cristiani Burkard, y 14 antiguos oficiales y soldados del ejército salvadoreño por su papel en la masacre de los Jesuitas.El sumario de hechos alegados en la querella, incluidos el planeamiento, ejecución y subsiguiente encubrimiento de la masacre, está disponible aquí. La querella alega cargos por crímenes a la humanidad, asesinato en el contexto de crímenes contra la humanidad, encubrimiento de crímenes de lesa humanidad y terrorismo de estado. La ley española ofrece jurisdicción sobre todos estos crímenes bajo el principio de justicia universal.El sumario completo de temas legales en el caso, incluida jurisdicción, lugar de actuación, y detalles sobre los cargos y las teorías de responsabilidad, está disponible aquí.

Los siguientes demandados, enumerados con sus posiciones y/o rango en el momento de la masacre, son acusados en la querella.

Alfredo Cristiani Burkard, (Presidente de El Salvador, Jefe de las Fuerzas Armadas).
General Rafael Humberto Larios, (Ministro de Defensa).
General René Emilio Ponce, (Coronel & Jefe del Alto Mando de las Fuerzas Armadas).
General Juan Rafael Bustillo, (General & Comandante de las Fuerzas Aereas).
General Juan Orlando Zepeda, (Coronel & Vice Ministro de Defensa).
Inocente Orlando Montano, (Coronel & Vice Ministro de Salud Pública).
Francisco Elena Fuentes, (Coronel & Comandante de la Primera Brigada de Infanteria). Carlos Camilo Hernández Barahona, (Mayor & Decano Asistente del Colegio Militar). José Ricardo Espinoza Guerra, (Teniente), Batallón Alacatl.
Gonzalo Guevara Cerritos, (Teniente Segundo), Batallón Alacatl.
Oscar Mariano Amaya Grimaldi, (Soldado Rao), Batallón Alacatl.
Antonio Ramiro Avalos Vargas, (Sargento), Batallón Alacatl.
Angel Pérez Vásquez, (Cabo), Batallón Alacatl.
Tomás Zárpate, Castillo, (Sargento Segundo), Batallón Alacatl.
José Alberto Sierra Ascencio, (Soldado Raso), Batallón Alacatl.Biografías completas de los 15 demandados, incluida su participación en la masacre, están disponibles